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Frenazo al buen juego del Madrid

Real Madrid

El Real Madrid se estrenó en su feudo ante el Real Valladolid en la 2ª jornada del campeonato liguero. 63.000 espectadores fueron testigos del primer tropiezo del Real Madrid en la edición 19/20 de la Liga Santander. Primer alto en el camino del «revolucionario» Real Madrid. Un Valladolid firme y rocoso logra un valioso punto del Santiago Bernabéu.

Zidane sorprendió a todos y alineó a Isco y James juntos en el XI inicial. El marsellés utilizó un 4-1-4-1 donde James actuó de interior derecho. El malagueño, por su parte, partió desde el sector izquierdo. Una propuesta ofensiva y valiente del técnico madridista.

En la primera parte vimos a un Real Madrid cómodo con y sin balón. La movilidad del frente de ataque madridista obligó a un despliegue físico enorme de los jugadores del Pucela. En esos primeros 45′, los pupilos de Zidane se implicaron al máximo y fueron directos a por la portería defendida Jordi Masip. Con Marcelo y Carvajal muy abiertos, se recurrió a los centros como recurso para penetrar en la zaga pucelana. Y con Casemiro como ‘stopper’, el Valladolid generó poco peligro a la contra.

En la segunda mitad se repitió el mismo guión. Sin embargo, la incidencia ofensiva del Pucela fue en aumento.  El Valladolid, agazapado y replegado, empezó a asomar y rugir en el campo defendido por el Real Madrid. Las malas basculaciones defensivas tras acumular muchos jugadores en área rival pusieron en aprietos a la pareja de centrales merengue. 

Zidane, al ver la falta de profundidad de su equipo por banda izquierda, introdujo a Vinícius en el campo. El brasileño dispuso de 12′ en su zona de confort. Tras la entrada de Luka Jovic, el Real Madrid formó un simétrico 4-2-4. Los dos extremos -Bale y Vinícius- pasaron a jugar a pie natural para abastecer con centros a la doble punta del Real Madrid. Por la derecha, Vinícius no dispone de recursos para amenazar a su par. Peca de previsible en la mayoría de las internadas al área rival.

 A ocho minutos del final, Benzema derribó el muro e inauguró el marcador. El francés maniobró rápidamente en la frontal y con un disparo de volea a la media vuelta desató la locura en el Bernabéu. Tras lograr esa ventaja que tanto había costado y trabajado, el Madrid pecó de ofensivo y no supo amarrar el resultado. En el 88′, se juntaron los argumentos ofensivos de más peso -Óscar Plano y Sergi Guardiola- e igualaron el partido. Sergi Guardiola envió a la red, un magnífico pase filtrado de Óscar Plano.   

Kroos pecó de jugador cómodo -algo que se le reprocha últimamente- y controló hacia atrás, un envío desde la banda izquierda. Rápidamente, los blanquivioletas achicaron espacios y montaron el ataque. Varane, al estar Carvajal fuera de zona, cerró su banda y dejó libre el espacio interior. Error que no desaprovechó Sergi Guardiola.

A lo largo del encuentro, los de la Castellana propusieron y dominaron con el esférico en sus pies. El entramado defensivo de Sergio González surtió efecto y logró un valioso punto del Bernabéu. El entrenador vallisoletano decidió incluir a Pedro Porro como volante diestro en el XI titular para anular los argumentos ofensivos de Marcelo. Ese doble lateral que, a menudo, vemos en las filas de José Bordalás.

Con ese propósito de incomodar, todo lo posible, al Real Madrid; emergió la figura del veterano central, Kiko Olivas. Dio una masterclass de posicionamiento y rigor defensivo. 8 despejes registró el ‘4’ blanquivioleta.

El colombiano, James Rodríguez, tuvo su oportunidad y no defraudó. Sus 56 minutos sobre el césped del Bernabéu fueron ovacionados por el público. James permutó posiciones constantemente y nutrió a Bale de muchas situaciones de 1 para 1. James se mostró muy participativo y hasta, en 4 ocasiones, pudo abrir el marcador. Buen debut del colombiano en su segunda etapa en Concha Espina. 

La maniobra de Zidane pudo tener un impacto inmediato. Nada más saltar al campo, Jovic estrelló un cabezazo a la madera. Con un salto poderoso, estuvo a punto de estrenarse con la elástica blanca. Al quitar a James e Isco, el Madrid perdió el control del partido y se creó un contexto favorable para el Real Valladolid. Waldo lo aprovechó y con sus conducciones, oxigenó a su equipo. 

Si hubo un jugador que desequilibró y aportó verticalidad al equipo, ese fue Gareth Bale. En tierras gallegas, el galés cuajó un excelente partido y frente al Valladolid, más de lo mismo. Nacho sufrió en sus propias carnes, el gran arranque de temporada del ‘Expresso de Cardiff’. Completó con éxito, 5 de 6 regates.

Isco, en su debut como titular en la presente temporada, perdió 14 balones. Dato impropio de un jugador de su calidad. Pese a esa estadística, el de Arroyo de la Miel combinó bien con Benzema y Marcelo. Se espera mucho más de él. Le faltó incidir en situaciones de 1 para 1. Respecto a su tono físico, aún le falta. 

Para concluir, el Madrid padece el mismo problema que tanto acusó y echó en falta la pasada campaña: pegada. Los locales lo intentaron en 22 ocasiones pero, solamente, 4 fueron al arco defendido por el portero catalán. Problemas serios en zona de finalización. 

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